Yo quise matar este amor
ahogándolo en llanto, y no pude.
Subió en el vapor de una nube,
y en forma de lluvia volvió.
Lo quise matar de dolor,
y quemarlo y regar sus cenizas.
Mas regresó condensado en la brisa,
renovado y ajeno al rencor.
Ésto ya se parece al terror...
Lo aniquilo y después resucita.
Lo sepulto y se va de la cripta.
Es difícil matar este amor.
martes, 1 de noviembre de 2011
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